La suerte NO existe

La suerte NO existe

La suerte no existe, tú eliges tu camino.

Muchas veces me dicen que tengo mucha suerte en todo. 

Los extranjeros que voy conociendo me dicen que tengo mucha suerte de vivir aquí. Hace casi 20 años hice las maletas y dejé atrás a mi familia, mis amigos y mi tierra. Aprendí un idioma nuevo, adapté mi mentalidad y mi cultura. No tengo suerte, actúo a pesar del miedo.

Cuando estaba trabajando por cuenta ajena, mis amigos y conocidos me decían que tenía mucha suerte por ganar un buen sueldo. Cuando mis compañeros 20 minutos antes de las seis ya estaban recogiendo, yo me iba cuando había cumplido mis objetivos. No tenía suerte, me esforzaba.

Cuando dejaba una empresa, al despedirme pedía una carta de recomendación a mi jefe. Todas las cartas eran buenísimas. Yo no intentaba vender, intentaba hacer feliz a los clientes, intentaba solucionar sus problemas. Me preocupada más por el cliente que por mi comisión. No tuve suerte, me esforzaba.

Me decían que tenía mucha suerte de encontrar trabajo tan fácilmente, en mitad de la crisis. Las veces que dejaba un trabajo, a los pocos días ya tenía otro. En las entrevistas entregaba las cartas y me preocupaba más por la empresa y cómo iba a ayudarla, que por mi sueldo y mi horario. No tenía suerte, me ocupaba.

Me dicen que tengo suerte de hablar 6 idiomas. Estudié seis veces libros de vocabulario y gramática. Además tragué seis veces la vergüenza a la hora de practicar y hablar en otro idioma. Tuve que equivocarme 10000 veces hasta entenderlo y hablarlo bien. No tengo suerte, insisto hasta cumplir con mi objetivo.

Me dicen que tengo suerte por haber viajado por todo el mundo. Desde los 15 años trabajaba los fines de semana y las vacaciones en mercadillos, en tiendas, limpiando, planchando, vendiendo, en restaurantes, supermercados, para tener ahorros y para poder viajar al extranjero. Siempre he tenido muchos ahorros. No tengo suerte, me esfuerzo.

Me dicen que tengo suerte de estar en forma y de ser saludable. Tuve muchos problemas de salud. Iba de hospital en hospital, de médico en médico, probaba una medicina detrás de otra. Dejé de quejarme para ocuparme. Nunca tiré la toalla. Probé muchas cosas nuevas y diferentes. Entrené a mi mente. Al final me curé. No tuve suerte, no tiré la toalla.

Me dicen que tengo mucha suerte por tener tantas relaciones increibles. Por tener una relación de pareja estable y maravillosa. Tuve muchas relaciones tóxicas pero nunca tiré la toalla. Nunca dejé de volver a intentarlo. Nunca dejé de amar. Dejé de quejarme para trabajarme. Invertí tiempo y dinero para convertirme en mi mejor versión. No tuve suerte, no tiré la toalla.

Me dicen que tengo mucha suerte por tener el trabajo de mis sueños. Por dedicarme a lo que amo y tener mucho éxito con ello. He hecho decenas de terapias, cursos, programas, retiros y formaciones. He leído cientos de libros. He practicado con más de 1000 personas. Cada día mejoro el método Elsa Debra y mis programas. Cada día mejoro un 1%. No tengo suerte, me reinvento cada día. 

Cuanto más me esfuerzo, cuanto más tiempo y dinero invierto en mi y en mi negocio, más suerte tengo.

La suerte es una cuestión de actitud.

¿Qué estás dispuesta a hacer hoy para tener más suerte? 

Flor de color morado

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Mano de una rama

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¿Qué estás dispuesta a hacer hoy para tener más suerte?

Para maximizar la suerte, maximizo mis oportunidades

Desde el sofá, no encuentras otro trabajo. Viendo Netflix, no cumples tus sueños.
Con miedo, no cumples tus sueños.
Cuantos empresarios me están diciendo que estos tiempos son complicados. Hablando con ellos, me entero que les da vergüenza grabarse en video. Les da miedo invertir en publicidad. Los ricos se hacen más ricos porque invierten más cuando los pobres entran en modo miedo. Esperan milagros mientras los ricos buscan oportunidades.
Las personas extrovertidas pero tranquilas ganan más dinero. Si eres extrovertido y tienes ansiedad, busca un mentor que te ayude a cambiar tus creencias. Para obtener resultados debes cambiar tu forma de ser. Tu mentalidad. Tus creencias limitantes.

Para maximizar la suerte, escucho mi intuición

Pregunta a las personas con relaciones maravillosas. El 90% te dirá que escuchan su intuición a la hora de conocer a gente. Pregunta a las personas que tienen una salud y vitalidad increíble. Para cuidarse, escuchan la intuición.
Pregunta a los millonarios, cómo se han hecho ricos, el 90% te dirá que gracias a hacerle caso a la intuición, rechazan malas oportunidades y aceptan a las buenas.
La intuición no es magia. Para entrenar a la intuición practico la relajación y la meditación

«La suerte no es más que la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables».

-Orison Swett Marden-

Para maximizar la suerte, soy optimista

Cuando tomo una decisión, nunca tiro la toalla. Insisto y persisto hasta conseguir mi objetivo. Pruebo cosas nuevas constantemente y confío en que todo saldrá bien. Aunque a veces me equivoco, en general aprendo y avanzo muchísimo.
Mientras otras personas están dudando y esperando, yo estoy aprendiendo y avanzando. El éxito es para los valientes, para las personas que actúan a pesar del miedo. Cada vez que me hago daño, aprendo a hacerlo mejor para el próximo intento. Cada vez que me equivoco, enseguida confío en que mi error traerá algo mucho mejor. El placer a corto plazo (no hacer nada, descansar, desconectar, distraerse, etc) lleva al dolor a largo plazo. El dolor a corto plazo (insistir, persistir, practicar la paciencia, esforzarse, buscar, etc) lleva al placer a largo plazo.
Cuando algo no va bien tengo dos opciones:
Tirar la toalla y estar igual o peor que antes.
Seguir y esforzarme hasta conseguir mi meta.
Y siempre digo “ha salido mucho mejor del lo que había pensado”.

Como resumen, añado que solamente el 10% del tiempo es cosa del destino. El 90% restante depende de nuestra mentalidad. 

Así que anota esta buena noticia:

Si cambias tu mentalidad, tu forma de pensar y tu forma de ser, puedes tener toda la suerte del mundo. Si cambias tú, cambiará tu suerte.

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